¿El "cringe" esta acabando con el amor?

Hubo un momento donde la gente escribía cartas sin pensarlo tanto

Mandar flores no era “hacer mucho”…. dedicar canciones no daba pena….decir “te extraño” no se sentía como perder dignidad y ahora pareciera que todo da cringe.

Da cringe demostrar interés, ser intenso, emocionarse e intentar demasiado.

Entre el miedo a vernos vulnerables y la obsesión por parecer “desapegados” estamos empeando a vivir vidas mucho más vacías.

Porque sí: verse cool todo el tiempo cansa.

Nos acostumbramos tanto al sarcasmo, a responder con memes, a fingir que nada nos importa que olvidamos algo importantísimo…. las personas más memorables casi nunca son las más “cool”… son las más genuinas.

Las que todavía llevan flores “porque sí”.
Las que escriben mensajes largos.
Las que toman fotos bonitas porque algo les hizo sentir.
Las que decoran su casa aunque nadie vaya.
Las que hacen regalos pensados.
Las que todavía creen en hacer momentos especiales.

La creatividad también se está viendo afectada por esto… porque crear requiere sentir y sentir requiere dejar de preocuparte por verte ridículo.

Las ideas bonitas nacen de personas que todavía se permiten emocionarse y que todavía se conmueven con canciones, colores, aromas o recuerdos.

Tal vez por eso hoy todo se siente tan parecido, todos intentando verse indiferentes, verse menos “intensos” y todos cuidando demasiado cómo los perciben… pero la vida más bonita casi siempre termina siendo la de las personas que sí se atreven, las que aman muchísimo y las que decoran la mesa aunque sea martes.. las que mandan flores sin fecha especial, las que escriben “vi esto y pensé en ti” y las que todavía creen que un detalle puede cambiarle el día a alguien.

En Esencia creemos algo: EL AMOR NUNCA DEBERIA DAR CRINGE….

Ni demostrar cariño.
Ni emocionarte por alguien.
Ni crear algo bonito.
Ni hacer sentir especial a otra persona.

Ojalá nunca dejemos que el miedo a “vernos intensos” nos quite la capacidad de amar bonito.

Porque las personas que todavía sienten mucho… siguen haciendo del mundo un lugar muchísimo más bonito.

Elva Guajardo